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Fierro Pompa, la formación de un catedrático ‘siempre cuesta arriba’

Todo su paso por la UNISON en Navojoa impartiendo para el Departamento de Ingenierías, esto por más de 41 años, donde tuvo la oportunidad de enseñar a más de cinco mil alumnos.

NAVOJOA, SON, feb. 6/2026.-

El ‘Profe Pompa’, como mayormente se le conoce a Antonio, impartió cátedra en la UNISON de Navojoa por más de 41 años y por más de 30 en el CBTis 207. Ya cerró su ciclo como catedrático, hoy vive en plenitud su etapa de jubilado.

Ser bolero, piscar algodón, dormir las primeras semanas de la universidad en la estación de ferrocarril de Mazatlán, nos ayuda a entender y comprender que su formación siempre fue cuesta arriba. Para él no hubo departamento, ni presupuesto, ni auto… tuvo dos ingredientes muy valiosos cuando se fue a estudiar Ingeniería Civil al puerto; la bendición de su madre y el sentido afinado que le forjó Dios.

Tuvo la fortuna de contar con buenos maestros desde la primaria, por ello aquel niño de Choix, Sinaloa… que en un principio quería ser militar, en sexto pensó en ser maestro para años después fijarse la meta de ser catedrático y terminar por decidir que sería en el amplio y exacto mundo de las matemáticas.

En su llegada a la UNISON de Navojoa como maestro, por allá en los románticos años 80; encontró que muchas de las actividades universitarias se impartían en el desaparecido Hospital de Neumología.

Fierro Pompa no solo ‘ha visto toda la película’ de la transformación del Departamento de Ingenierías en Navojoa, sino que además “tiene los carretes de esa cinta en sus manos”. Y así, llega a asegurar que este Departamento de FMI, a donde él perteneció, “es referente a nivel UNISON, en general, en todo el estado”. Y por ello, reconoce las labores de sus compañeros Rosario Castrejón (la maestra Charito) y Rafael Verdugo (el Rafa).

Reconoce el papel que ha jugado en estos años su compañera y esposa, Lupita; y los catalizadores (sus hijos), Pável, Paúl y Luan. Sin ellos, mucho de esto no habría sido posible.

Cada encuentro con un ex alumno, cada saludo, cada amistad para él es suficiente para decir… “Estoy vivo, vale la pena vivir”.

Texto y Video por Rosario A. Delgado V. / NoPasaNada.MX 

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