Tres años, 10 cirugías y un medicamento de 3 mdp: La batalla de una niña sonorense contra el cáncer

Noviembre 21 del 2025.- Luciana Robles González es una niña hermosillense de tres años que ha pasado un tercio de su vida en hospitales. En octubre de 2024, lo que parecían síntomas comunes —vómito, mareos, estreñimiento— se convirtieron en el diagnóstico más devastador que una familia puede recibir: tumor rabdoide teratoide atípico (ATRT), uno de los tipos de cáncer cerebral más agresivos que existen.

Desde entonces, su vida ha transcurrido entre quirófanos, terapias intensivas y una batalla que parece no tener fin. Ha sobrevivido a más de 10 cirugías de cráneo y abdomen. Ha enfrentado sepsis abdominal, hidrocefalia y endocarditis. Ha necesitado traqueostomía para respirar y botón gástrico para alimentarse.

«A pesar de cirugías, radioterapia y quimioterapia, el tumor continúa creciendo», explica Laura Anabel González, madre de Luciana, en una colecta que ha emprendido en GoFundMe porque el tratamiento que promete salvar a esta niña cuesta tres millones de pesos

La póliza de gastos médicos de la familia no lo cubre. Y sin ese medicamento, las opciones de Luciana se agotan, la campaña “Ayudemos a Luciana a seguir luchando contra un tumor agresivo”, busca los recursos para darle otra oportunidad.

Un cáncer raro, pero muy peligroso

El tumor rabdoide teratoide atípico (ATRT), según expertos, es tan raro que representa solo entre el 1 y el 2% de todos los tumores del sistema nervioso central en pacientes pediátricos. Es tan agresivo que la mayoría de los casos se diagnostican en niños menores de tres años, y las tasas de supervivencia son devastadoramente bajas.

El caso de Luciana expone que tener un seguro privado no garantiza acceso a tratamientos necesarios. Tener recursos tampoco es suficiente cuando los costos alcanzan cifras estratosféricas.

Luciana ha demostrado una resistencia extraordinaria. Ha sobrevivido a complicaciones y tolerado intervenciones quirúrgicas múltiples. Ha luchado contra infecciones sistémicas severas. Ha aprendido a comer nuevamente, a respirar sin asistencia mecánica.

«Cada donación, sin importar el monto, se utiliza directamente para la compra del medicamento Tazverik», explica Laura González. «Tu apoyo puede marcar la diferencia en su vida».

Para Laura González, es la diferencia entre seguir luchando y rendirse. Para Luciana, que apenas está aprendiendo a vivir, es la posibilidad de tener una vida.

No dejes sola a esta familia, súmate donando, compartiendo o dejando alguna palabra de aliento: https://gofund.me/0dd279ded

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