¿Ebrard, Adán Augusto o Sheinbaum?

Jorge Zepeda Patterson habló con Los Periodistas sobre su libro La sucesión 2024. Después de AMLO, ¿quién? (Planeta), en el cual presenta tres perfiles largos, que incluyen entrevistas con los tres principales aspirantes de Morena: la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum; el Canciller Marcelo Ebrard, y el Secretario de Gobernación Adán Augusto López.

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 13.- Desde hace 40 años no había llegado un partido con la preponderancia y las probabilidades de repetir sexenio como lo está haciendo Morena y esto significa que muy probablemente la encuesta interna para elegir a su abanderado en 2024 defina a los mexicanos quién va a ser el Presidente de México el próximo sexenio, planteó el periodista y escritor Jorge Zepeda Patterson.

En entrevista con Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado para el programa Los Periodistas que se transmite en el canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire, Zepeda Patterson habló sobre su libro La sucesión 2024. Después de AMLO, ¿quién? (Planeta), en el cual presenta tres perfiles largos, que incluyen entrevistas con los tres principales aspirantes de Morena: la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum; el Canciller Marcelo Ebrard, y el Secretario de Gobernación Adán Augusto López.

“Es casi un fenómeno inédito el que ahora estamos viviendo entre otras cosas porque López Obrador abrió la sucesión justo a mediados de su sexenio, tres años antes de los comicios, dos años antes de lo que acostumbraban. Los presidentes siempre actuaban más bien en sentido contrario, de tratar de retrasar hasta el último instante”, planteó.

En ese sentido, analizó cómo las diferentes encuestas son coincidentes en dar una ventaja de 10 puntos a Sheinbaum sobre Ebrard, quienes para estas fechas son los dos principales políticos que podrían suceder a López Obrador.

En cuanto a cómo los números no colocan al Canciller como la primera opción y el reciente descontento que ha manifestado, Zepeda Patterson habló de “dos condicionantes”, primero que Marcelo ha dicho una y otra vez no tener un Plan B y que permanecerá en el movimiento, y la segunda, contemplar una oferta.

“Esa es la segunda condicionante. Marcelo tiene muchas cosas, menos ingenuidad política, es decir, una cosa es sentirse agraviado y decir ‘no estoy en condiciones de aceptar esta derrota’ y otra muy distinta ‘¿tengo alguna oportunidad?’ porque eso no ha sido atestado, es decir, el PAN, el PRI, las dirigencias de estos partidos que son muy particulares estarían dispuestos a considerar una candidatura […] Los tiempos sí dan porque como Morena se está adelantando, los tiempos dan, entonces lo que tendría que evaluar como segunda condición es tener oferta y que esa oferta tenga una especulación positiva porque sino sería un suicidio político”, expresó.

Jorge Zepeda aclaró, no obstante, que tanto Marcelo Ebrard como Claudia Sheinbaum tienen prácticamente el mismo tiempo junto al Presidente.

“Claudia entra como invitada de López Obrador a la Secretaría de Medio Ambiente, Marcelo Ebrard está compitiendo con López Obrador en el 2000 también por el Distrito Federal, luego fusiona su candidatura y se convierte en asesor inmediatamente, es decir, prácticamente los dos llegan juntos al bando de López Obrador”.

Asimismo Zepeda Patterson puntualizó que si bien la actual Jefa de Gobierno ya formaba parte del PRD antes, ”al equipo obradorista se suman en el mismo momento”.

Esto, planteó, ha llevado a Ebrard a señalar que tiene los mismos derechos e identificaciones con el movimiento. “Es evidente que él lee muchos signos, desde los abucheos que evidentemente le caen cuando se mete al México Profundo o a la marea obradorista en un acto popular, hasta las señales que le manda la dirección de Morena donde dice ‘desde diciembre el diálogo está roto’, evidentemente hay ahí un desajuste, entonces empieza a sentirse como el candidato a contrapelo del propio partido”.

Sobre las condicionantes que señaló, Jorge Zepeda indicó que en una Ebrard puede sentirse agraviado con las reglas del juego y, desde su perspectiva, sentir que el piso está disparejo. “Hablo de un condicionado, es decir, que las preguntas de la encuesta estén sesgadas para favorecer a un candidato o cosas así, ya no digamos, y a mí sí me entran temores de que los gobernadores morenistas con el ánimo de cumplir los deseos que se cree que son del partido de repente se vayan de bruces y hagan operaciones políticas que conocemos, etc”.

En otro punto, Zepeda Patterson indicó que lo cierto es que la intención de voto de Morena anda cercano al 50 por ciento, “pero está el otro 50, que es la suma de todo lo demás”. Además señaló que los niveles de popularidad de López Obrador son del 60 por ciento, aunque esto no se reproduce como intención de voto a favor de Morena, “sino ahorita no estarían luchando por los dos tercios en la Cámara, en el Congreso, los habría obtenido Morena en el 2021”.

“El cálculo se vuelve muy frágil porque si el PAN decidiera no ir con Marcelo, ya dos candidatos es imposible ganarle a Morena y al final, esta encuesta que se va a hacer para elegir a su abanderado es a mar abierta, es decir, va a ser una encuesta no entre simpatizantes o miembros de Morena sino entre los ciudadanos comunes. En cierta manera es una muestra probabilística de lo que podía ser la elección posterior, si Claudia gana, hipotéticamente, por diez puntos a Marcelo, está ganando en la población abierta”, refirió.

No obstante, indicó que tanto Sheinbaum como Ebrard son muy buenos elementos: “entrevisté otra vez a Marcelo, lo conozco razonablemente sin ser cercano, también a Claudia y yo me quedo con la sensación de que cada uno con sus fortalezas y rivalidades. Francamente sí serían una continuación por dos vías del proyecto progresista de este país”.

“Marcelo tiene 23 años en el obradorismo, viene de una tradición política que avala el centro, la moderación y la no radicalidad y cuando tú analizas la gestión de la Ciudad, al final es un progresismo moderno que operó como Jefe de la Ciudad más allá de los negros en el arroz que podamos encontrar.”

Y puntualizó: “Del otro lado es claro que Claudia tiene una cercanía con la matriz ideológica del Presidente muy cercana, que al final es lo que, yo creo, ha inclinado la balanza.”

Por Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez

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