
Alejandro Carrillo Marcor, el gobernador de Sonora que fue amigo de Cantinflas
Marzo 19 de 2026.- Sonora vivía tiempos realmente convulsionados como en tiempos de la revolución, el gobernador había tenido que renunciar por un conflicto agrario, un hecho que se le conoció como la matanza de Río Muerto y que tenía muy tenso el panorama estatal, y es por eso que Carlos Armando Biebrich habría dado el paso a un lado y dimitir de su cargo.
Desde la capital del país, el entonces presidente de la república Luis Echeverría había palomeado a Biebrich y de la misma forma llamaba ahora a su reemplazo, se trataba de Alejandro Carrillo Marcor, un abogado, periodista y político nacido en Hermosillo, pero que llevaba años fuera de Sonora, viviendo en la Ciudad de México y en otros países.
“Cuando llegó a Sonora para asumir el cargo, muchos políticos locales lo veían como un extraño. Llevaba décadas viviendo en la Ciudad de México y en el extranjero: Se dice que, al principio, su lenguaje era tan formal y técnico (muy al estilo del centro del país) que los agricultores del Valle del Yaqui sentían que ‘les hablaba en otro idioma’. Tuvo que hacer un esfuerzo consciente por ‘re-sonorensizarse’ para ganarse la confianza de los sectores productivos que estaban en pie de guerra por el reparto agrario”, dice la publicación.
Estudios en el extranjero
La página Leyendas Sonora comparte esta historia y describe a un político mexicano, con estudios importantes, ya que su padre era diplomático mexicano y estudió en Inglaterra, Estados Unidos y la Ciudad de México, por lo que tenía un perfil más humanista, con procuración por la cultura y las artes.
“Carrillo Marcor estaba en la Ciudad de México cuando recibió la llamada del presidente Luis Echeverría. Lo subieron a un avión casi de inmediato. Se cuenta que llegó a Hermosillo de madrugada, en un ambiente de extrema tensión militar, y tuvo que rendir protesta casi en secreto para evitar que los grupos locales afines al gobernador saliente bloquearan el Congreso. Fue un gobernador de ‘transición forzada’”, continúa la publicación.
Al saber esa inclinación hacia las artes, además de venir de un familia de políticos importantes, no es de extrañarse que se haya relacionado con personajes del ambiente artístico y cultural de nuestro país y fue así como se convirtió en íntimo amigo de Mario Moreno “Cantinflas”, quién era un actor cómico de la época de oro del Cine Mexicano, pero que fuera de pantalla era un líder del gremio actoral y una persona de mucho carácter que vivía de la mejor manera y era parte de la élite de la sociedad mexicana de la época.
“Durante su sexenio, se vio al famoso comediante en Hermosillo en varias ocasiones, no en eventos masivos, sino en cenas privadas con el Gobernador. Carrillo Marcor utilizaba esta cercanía para proyectar una imagen de hombre culto y bien relacionado con la élite artística nacional, lo cual contrastaba con la imagen ruda de los gobernadores anteriores”, dice la página de Facebook.
Durante su mandato se fundó la Casa de la Cultura en Hermosillo, algo que no fue bien visto por los políticos de la época, al considerarlo un gasto innecesario, pero Carrillo Marcor lo tenía bien claro, había recorrido el mundo y sabía del valor de la cultura y las artes y se dice que él mismo revisaba los borradores de los libros de texto y monografías que el estado publicaba.
“Su oficina en el Palacio de Gobierno parecía más una biblioteca que un despacho ejecutivo y mientras los agricultores estaban furiosos con el Gobierno Federal, Carrillo Marcor mantenía una calma que desesperaba a ambos bandos. Se cuenta que en reuniones de alta tensión, en lugar de gritar o golpear la mesa, Carrillo Marcor sacaba citas de derecho internacional o anécdotas de su tiempo en Egipto para bajarle el tono a la discusión. Era un maestro de la pausa dramática”, finaliza la publicación.
Información de: oem.com.mx
