
Huracán Liza . . . ‘El Animal’
Que azotó el valle del Mayo tras tocar tierra en el Puerto de Yavaros; antes había pegado en La Paz, BCS.
YAVAROS, Huatabampo, Sonora, oct. 1 del 2025 (NPN).- “Recibimos la orden de la Capitanía de Puerto, para atracarnos en el lugar más cercano, porque venía mal tiempo, venía un huracán”…
Así comienza la historia con Ángel Galaviz Villegas, en ese entonces marinero de cubierta del barco pesquero Lobos IV, en el año de 1976.
Cuando anclaron en Yavaros, ya había más de 100 barcos en la bahía, llegaron a eso del medio día del 30 de septiembre, arropados por un calor sofocante y asfixiante.
Horas más tarde oscureció… “Y de repente el cielo se puso negro, muy nublado y empezó el chipi chipi” recordó con mucha claridad Ángel Galaviz.
Y ya en la madrugada del 1º de octubre, “¡mamacita querida, empezó el viento y cada vez más fuerte!”.
A 49 años del huracán Liza, cada año quedamos menos ciudadanía con la lección en la memoria, de un huracán de grandes proporciones, un ciclón que se dice llegó a ser categoría 5 y a Yavaros entró como 4.
Miles de mu3rt0s dejó a su paso en mar y tierra, agarró a centenares de barcos en alta mar y bahías (la temporada camaronera tenía cuatro días de haber iniciado), también cobró vidas en Baja California Sur y Sonora.
Nunca se supo la cantidad oficial de defunciones y desaparecidos, y nunca se sabrá. No existía Protección Civil, no había ni a lo lejos, la tecnología de hoy.
Los efectos del huracán Liza en México, lo convierten, discutiblemente, como el fenómeno más devastador y m0rt¥fero después de los terremotos de 1985 en el Distrito Federal.
El huracán Liza fue un animal en comparación a Paul e Ismael, que también pegaron en el sur de Sonora. Y las tormentas y depresiones como Lowell y Norbert.



