Día de la mujer, los retos

ACTITUDES

Rafael Robles Flores

En 1977 la Asamblea General de las Naciones Unidas, declaró oficialmente el día 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. Mundialmente en este día, se conmemoran los esfuerzos que las mujeres han realizado por alcanzar la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

Por lo tanto, es un día para reflexionar sobre la gran labor que realizan millones de mujeres transformando nuestro mundo actual y es un día que nos lleve a todos a mejorar las condiciones, calidad de vida y oportunidades de crecimiento integral de las mujeres en los diversos rincones de nuestras sociedades.

En la actualidad a las mujeres se les reconocen más sus derechos, pero todavía falta mucho por hacer, ya que, sin diferencia de raza, religión, cultura, situación económica, social o política, todavía millones de ellas viven en el maltrato y el menosprecio.

En este sentido, el INEGI reveló que el 70% por ciento de las mujeres de 15 años o más en México experimentaron violencia a lo largo de su vida en el ámbito comunitario, que incluye calles, transporte público, parques, mercados, negocios privados y otros espacios abiertos a la sociedad.

En Sonora 414 mil 148 mujeres de 15 años y más, señalaron haber vivido violencia de parte de sus parejas o exparejas durante toda su relación, mientras que 239 mil 842 señalaron haberlo padecido durante el último año, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) en 2021 del INEGI.

En México hay más de diez mujeres muertas cada día. Más de 24.000 asesinadas en sólo una década. Y ese recuento macabro no hace más que empeorar. Nuestro país cuenta con una tasa de 4.5 feminicidios por cada 100.000 habitantes, una de las más altas de América Latina, solo por debajo de dos de los países más peligrosos del mundo, El Salvador y Honduras, según los últimos datos del informe de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL).

Durante 2022 en Sonora aumentó anualmente el hostigamiento sexual en 66.7% y 23.5% el acoso sexual. Mientras de 2020 a 2022 aumentó la violencia hacia mujeres 58.6% en el rubro de feminicidios y el homicidio dolosos, de acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Ahora bien, el estudio Raíces Económicas de la Desigualdad: Exclusión y precariedad laborales de las mujeres en México señala que en el país hay 21.5 millones de mujeres en edad de trabajar excluidas del trabajo: 4.4 millones están desempleadas, buscando trabajo o disponibles y sin impedimento para trabajar. Además, hay 17 millones que no están disponibles debido a que realizan labores de cuidado y domésticas, sin remuneración. Estas labores no remuneradas tienen un valor económico equivalente a 26 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) del país, y aún así se les cataloga como población “no económicamente activa”.

Los datos del INEGI refieren que además de las mujeres excluidas, hay 23.6 millones de mujeres con trabajo, pero 7 de cada 10 (16.3 millones) carecen de ingreso suficiente para superar el umbral de pobreza y 6 de cada 10 (14.1 millones) trabajan sin acceso a los servicios de salud y protecciones de seguridad social.

En este sentido, vale la pena retomar los comentarios que Katrine Macal señala en su libro “¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?” (2017) sobre algunas funciones de la mujer como parir niños, criarlos, hacer la comida o cuidar de los hijos; nada de esto se considera “trabajo productivo” en los modelos económicos estándar. Manifiesta que en estos modelos el hombre es quien va primero. Es el hombre el que cuenta. El hombre define el mundo y la mujer es “lo otro”, parafraseando a la escritora francesa Simone de Beauvoir. La obra de Macal invita a cambiar la historia al hacer un mundo más equitativo e incluyente para las mujeres.

Bajo la dinámica social y cultural actual, necesitamos crear las condiciones y los espacios donde la mujer pueda desarrollar todo su potencial, sus cualidades, sus habilidades y sus actitudes. La cultura actual no puede continuar con esquemas machistas porque se seguirá perjudicando la armonía y el crecimiento familiar, escolar, empresarial, político y social. Si manejamos una cultura de la equidad todos saldremos ganando.

@rafaelroblesf

Lic. en filosofía. Maestría en educación con especialidad en comunicación organizacional en el Tecnológico de Monterrey. Estudios en la Universidad de Nevada, Universidad de Minnesota, Universidad de Columbia Británica y Universidad Mount Royal.

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