Capturado Alejandro Tenescalco, uno de los grandes fugitivos del ‘caso Ayotzinapa’

ESPECIAL, ene. 19.- Las autoridades de Estados Unidos han entregado a México este miércoles a Alejandro Tenescalco, supervisor de la policía de Iguala durante el ataque contra los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, en septiembre de 2014, en el municipio. La Fiscalía General de la República (FGR) acusa a Tenescalco de secuestro y delincuencia organizada por el caso Ayotzinapa. El expolicía estaba en busca y captura desde hacía casi nueve años. El Gobierno ofrecía diez millones de pesos, algo más de medio millón de dólares, por información sobre su paradero.

De entre los huidos, Tenescalco era una de las piezas más importantes en el rompecabezas de Ayotzinapa. Desde 2015, el GIEI, el grupo de expertos que investiga el caso por mandato de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha señalado la relevancia del agente, a cargo de la operación policial en Iguala la noche del 26 y la madrugada del 27 de 2014. Carlos Beristáin, integrante del GIEI explica: “Nosotros habíamos insistido en su búsqueda y detención desde nuestro primer informe. Es alguien clave esa noche”.

Según ha informado el Instituto Nacional de Migración (INM) en un comunicado, Tenescalco “fue asegurado el 20 de diciembre de 2022 por la Patrulla Fronteriza al ingresar de manera irregular a territorio estadounidense. Hoy se determinó que no cumplía con los requisitos para que le fuera otorgado el asilo en el país vecino”. Hasta el momento se ignora el paradero estos años del expolicía, por qué trató de cruzar la frontera justo ahora o si viajaba con sus documentos.

El instituto ha añadido: “Poco antes del mediodía, elementos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos lo entregaron a los agentes federales del INM a fin de internarlo a territorio nacional y dejarlo en custodia de la representación de la Fiscalía General de la República para la cumplimentación de una orden de aprehensión librada por un juez en 2015″.

Tenescalco es uno de los grandes interrogantes del caso Ayotzinapa, por lo que hizo en la noche de los hechos y, también, por lo que podría aportar sobre lo que hicieron otros atacantes. A lo largo de estos años, se ha especulado además con que el exagente era El Caminante, una misteriosa figura que tuvo comunicación con media docena de policías de Iguala la noche del ataque, en diferentes escenarios. Ni el GIEI, ni la comisión gubernamental que investiga el caso, ni los abogados de las familias de los 43 dan por cierta esta posibilidad, aunque tampoco la descartan.

Según los informes que el GIEI ha publicado estos años, Tenescalco estuvo en uno de los escenarios principales del ataque, la calle Juan N. Álvarez y el cruce con Periférico. En el informe I, el GIEI cita el testimonio de otro policía de Iguala, Raúl Cisneros, que dice: “[Ahí estaba] el supervisor Tenescalco, armado con su arma larga, dirigiéndose hasta donde yo estaba y, antes de que él llegara hasta mí, dos individuos me sujetaron por el cuello por atrás de mi espalda. En ese momento forcejeé tratando de quitármelos, y en ese momento el supervisor Tenescalco realizó unos disparos, al parecer con su arma corta, sin poder precisar cuántos. Corté cartucho con mi arma larga y realicé dos disparos al aire, por lo que en ese momento los sujetos me soltaron”.

De ese escenario, policías de Iguala, apoyados por el grupo criminal Guerreros Unidos, se llevaron a una parte de los 43 estudiantes desaparecidos aquella noche. Los muchachos habían llegado a Iguala por la tarde, con la intención de tomar unos autobuses y llevárselos a su escuela. Salieron de la terminal en cinco autobuses, tres en dirección norte, hacia Juan N. Álvarez y dos hacia el sur. En Juan N. Álvarez, policías de Iguala se llevaron a los muchachos del autobús que cerraba la comitiva, después de perseguirles y dispararles. Eran alrededor de 20.

Tenescalco habría estado también en otros escenarios del ataque. Otro policía de Iguala, Alejandro Mota, declaró, por ejemplo, que Tenescalco manejaba una de las patrullas que anduvieron patrullando por Periférico, un anillo de circunvalación que rodea el pueblo, tras el ataque en el escenario del Palacio de Justicia, a las afueras de Iguala. De los dos autobuses que llegaron al Palacio de Justicia, policías y criminales se llevaron a los muchachos del autobús delantero, alrededor de 15.

De igual manera, el grupo de expertos plantea que es probable que el exagente estuviera cerca de Barandilla, una instalación de la Policía de Iguala donde la FGR piensa que agentes y criminales acumularon estudiantes durante su desaparición. “La activación de celdas de teléfonos de al menos seis policías de Iguala les ubica en la zona cercana a la comandancia [Barandilla] entre las 23:10 y 23:57 del 26 de septiembre, es decir, que se encontraban en este lugar o sus inmediaciones, en el momento en que los estudiantes habrían permanecido en Comandancia. Entre las patrullas [de la Policía de Iguala] cuyos ocupantes podrían haber estado en este sitio se encuentra la número 20 y la número 18, asignada a Alejandro Tenescalco Mejía”, dice el informe.

elpais.com

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