5 señales de que estás en una relación de rebote y cómo afecta

Correr a los brazos de una nueva pareja para olvidarte de tu ruptura no es saludable, puede tener consecuencias emocionales importantes

ESPECIAL, dic. 15.- ¿Crees que un clavo saca otro clavo? Esa es la premisa de las relaciones de rebote, un tipo de vínculo basado en la manipulación y en la necesidad de cubrir un vacío. Te decimos cómo reconocerlo y los efectos que tiene.

Terminar una relación es un proceso doloroso y que puede dejarnos un sentimiento de vacío, especialmente si la otra persona nos dice adiós sin que lo esperemos.

Pero sustituir esa relación con otra demasiado rápido no siempre es la mejor idea, de hecho, puede tener efectos negativos. Te contamos todo al respecto.

¿Qué es una relación de rebote?

La relación de rebote se refiere a aquella que inicia justo cuando terminamos con otra pareja, con el objetivo de sustituir el amor que perdimos.

La característica principal es que hay un periodo de tiempo muy corto entre la ruptura y el inicio de la nueva relación, pero eso no es todo, hay otras señales que indican que estamos en una relación de rebote, según Psicología Online:

  • Sientes constante dolor emocional

Estás con tu nueva pareja y tu mente se olvida por un momento del dolor emocional que te dejó la ruptura, sin embargo, cuando no están juntos, otra vez aparece el sufrimiento y la sensación de vacío.

Sin duda es una señal de que no estamos realmente interesados en construir una relación sana con esa persona, pues todavía tenemos heridas abiertas de la pasada relación y en el fondo queremos intentarlo de nuevo.

  • Haces comparaciones

En las relaciones de rebote, es común que tengas la necesidad de comparar constantemente a tu nuevo amor con tu ex.

Esto solo significa que no valoras a tu actual relación y que lo único que buscas es alguien con las mismas cualidades y características de tu ex pareja, debido a que no la olvidas todavía. En el fondo, quieres un reemplazo para disminuir el dolor.

  • Tienes emociones inestables

Una ruptura causa una montaña rusa de emociones, por lo que si empiezas una relación demasiado rápido tendrás una inestabilidad emocional que afectará a tu nueva pareja. Esto da como resultados cambios de humor frecuentes y problemas en la relación.

  • Te sientes necesitado

¿Necesitas a esa nueva persona para sentirte bien? Entonces estás en una relación de rebote, en donde la persona te brinda confort pero en cuanto se va, el dolor regresa.

Este tipo de relaciones suelen ser muy intensas pero superficiales, es decir, puede haber muchas relaciones sexuales, pero pocas conversaciones donde hablen de sentimientos profundos. 

  • Usas las relaciones íntimas como vía de escape

Las relaciones íntimas son necesarias en cualquier relación, pero no es buena señal usar este vínculo solo para evadir los sentimientos que no nos gustan y que surgen al recordar la reciente ruptura o por la insatisfacción emocional de la nueva relación.

¿Por qué las relaciones de rebote están condenadas al fracaso?

El portal Psicología y Mente señala que las relaciones de rebote son injustas, ya que se utiliza a una persona para olvidar el dolor, lo que le hace perder el tiempo, su esfuerzo e ilusiones en un vínculo que no tiene futuro.

Además, cuando se inicia una relación de rebote, indica que tenemos una dependencia emocional no resulta, que es un modo de relacionarnos donde no concebimos la vida sin la otra persona y cualquier cosa nos hace recordarle, teniendo pensamientos obsesivos.

Es necesario que, ante una ruptura, nos tomemos el tiempo necesario para asumir la pérdida, pasar por el duelo y reorganizar nuestra vida y pensamientos.

Esto sin duda genera miedo, pues no es fácil afrontar todo lo que conlleva una pérdida, pero cuando nos saltamos el duelo, los sentimientos dolorosos se enmascaran, nos auto-engañamos y no podemos desarrollar nuevos vínculos sanos con otra pareja.

Las relaciones de rebote no funcionan porque el dolor sigue presente y es imposible avanzar.

Recuerda que una relación de pareja nos trae satisfacciones, pero también sufrimiento cuando se termina, así que trabaja en lo que sientes para aceptar esas emociones, vivirlas y aprender para construir relaciones más saludables en el futuro.

Por Susana Carrasco

www.sumedico.com

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