Así decidió Caro Quintero torturar hasta la muerte al Kiki Camarena

ESPECIAL, ago. 4.- Un parte médico firmado por el director de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia de Jalisco detalla la brutalidad que el Cártel de Guadalajara, liderado por Caro Quintero, utilizó para matar a Enrique “Kiki” Camarena.

El cuerpo del “Kiki” y el del piloto Alfredo Zavala Avelar fueron encontrados el 6 de marzo de 1985 por un vecino de la comunidad de Angustura, Vista Hermosa, Michoacán, días después de una balacera (2 de marzo), en la que participó la Policía Judicial y en la que murió una familia completa.

Las declaraciones ante el Ministerio Público y de los habitantes de la zona relatan que horas antes de que se hallaron los cuerpos, en el lugar no había nada, por lo que aseguran fueron colocados de un momento a otro, a pesar de la presencia de más de 100 elementos del Ejército y de la Policía Judicial en la zona.

Hasta el momento, ninguno de los expedientes judiciales que se iniciaron por el secuestro y homicidio de “Kiki” y de Alfredo Zavala Avelar describen a dónde fueron traslados los cuerpos después de cometerse el asesinato, el 8 de febrero de 1985, en la casa de la calle Lupe Vega 881, de la colonia Jardines del Bosque, en Guadalajara, Jalisco.

Las declaraciones ministeriales describen que, después de ser secuestrado –a las 14:00 del 5 de febrero de 1985 por Samuel Ramírez Razo, José Luis Gallardo Parra, Jorge Fonseca Uribe “El Güero” y Gerardo Ramón Torres Lepeca– el “Kiki” fue entregado a Rafael Caro Quintero.

La Silla Rota ha presentado distintas publicaciones relacionas con el secuestro y homicidio de ambas personas por el Cártel de Guadalajara, crímenes ordenados por Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carillo, según consta en expedientes judiciales.

UNA NOCHE EN EL HOSPITAL CIVIL

Después de ser secuestrados, el “Kiki” Camarena y Alfredo Zavala Avelar fueron trasladados a la casa de Lupe Vega 881, donde fueron interrogados por Rafael Caro Quintero, “El Narco de Narcos”; Ernesto Rafael Fonseca Carrillo, “Don Neto”, y Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Jefe de Jefes”.

El primero en interrogar al “Kiki” fue Rafael Caro Quintero, seguido de Ernesto Fonseca y de Miguel Ángel Félix Gallardo. Durante la conversación que “Kiki” tuvo con Caro Quintero, el agente de la DEA le confesó que tenía años investigándolos porque formaban parte de una organización criminal dedicada a la introducción de marihuana y cocaína a los Estados Unidos.

A Félix Gallardo lo consideraban como el líder, seguido de Caro Quintero y de Ernesto Fonseca, situación que Caro Quintero comentó a Félix Gallardo, quien, durante la tarde noche del 7 de febrero de 1985 interrogó al “Kiki”.

Las declaraciones de Camarena Salazar disgustaron a los tres capos, por lo que comenzaron a golpearlo y torturarlo para que confesara la información que tenía sobre ellos en el negocio de los narcóticos.

“Fueron severamente torturados; asimismo, sus ejecutores materiales les introdujeron trozos de tela en la boca, les obstruyeron las vías respiratorias con cinta adhesiva, provocándoles la asfixia por sofocación”.

“Además, los golpearon en la cabeza con una llave en forma de “L”, y enseguida se deshicieron de los cuerpos, mismos que fueron localizados el día cinco de marzo de mil novecientos ochenta y cinco, en la comunidad de la Angostura, municipio de Vista Hermosa, Michoacán”.

Los cuerpos fueron localizados el 5 de marzo de 1985 y trasladados al Hospital Civil de Zamora, Michoacán, donde llevaron a cabo la necropsia de los cuerpos.

“Zamora de Hidalgo. Michoacán, siendo la una A.M. del día 6 seis de marzo de 1985 mil novecientos ochenta y cinco, el suscrito Lic. José Luis Suárez Alcalá, Director de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del Estado, me constituí en debida y legal forma en la sala de descanso del Hospital Civil de este lugar, donde doy fe de tener a la vista un cadáver del sexo masculino sobre una plancha de concreto, de una persona de aproximadamente de 40 a 45 años de edad, y una estatura de (…) centímetros”.

Al momento de ser localizado en una bolsa de polietileno, de color blanco, “Kiki” vestía un “calzón tipo trusa largo color blanco sin marca visible, se encuentra atado de los pies con cables de cortinero con nudos en medio asimismo al parecer se encontraba vendado de los ojos con tela adhesiva adherida a las sienes lo mismo tenía a la altura de la boca”.

La autopsia que se le practicó relata que presentaba fractura en ambas partes del cráneo, desprendimiento de una uña, así como una herida de arma de fuego.

“El cadáver anteriormente descrito presenta las siguientes lesiones exteriores: fractura biparietal (derecha a izquierda) con hundimiento de 15 centímetros, desprendimiento de la uña del dedo anular de la mano izquierda, asimismo presenta herida en el antebrazo derecho de la cara posterior y entrada en el tercio medio superior de 1.5 centímetros de diámetro en sedal, está herida al parecer fue producida por proyectil de arma de fuego y con un puente de piel de 8 centímetros y el orificio de salida sobre la parte del tercio inferior del mismo antebrazo de forma oval de 6 x 3.5 centímetros quedando al descubierto los huesos de la articulación de la muñeca”.

“Se hace notar que el cadáver anteriormente descrito tiene de (20) veinte a (25) veinticinco días de haber fallecido, debido al apergaminamiento de la piel y la caída del pelo del cráneo ya que se encuentra pelo solamente en la parte occipital de color negro lacio y corto, asimismo, presenta en el maxilar superior del lado derecho tres casquillos de oro en las tres molares y del lado izquierdo dos casquillos de oro en la segunda y tercera molar. En el maxilar inferior del lado izquierdo presenta casquillo de oro en la segunda molar. Con lo anterior se dio por terminada la presente diligencia”, (foja 255).

Las evidencias fueron integradas al expediente que permitió las acusaciones contra Rafael Caro Quintero, “El Narco de Narcos”; Ernesto Rafael Fonseca Carrillo, “Don Neto”, y Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Jefe de Jefes”. Las pruebas fueron suficientes para encontrarlos culpables de ambos crímenes; sin embargo, hasta el momento, ninguno de los tres ha pagado las indemnizaciones que corresponden a las familias de “Kiki” Camarena y Alfredo Zavala Avelar.

lasillarota.com

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