Alineación parental

En 1985 el Psiquiatra Estadounidense Richard Alan Gardner estableció la existencia del Síndrome de Alineación Parental en niños y adolescentes, el cual se presenta en disputas entre los padres en procedimientos de divorcio o separación de los cónyuges, donde uno de ellos genera una campaña de denigración de su hijo en contra del otro padre de forma injustificada.  Se trata de establecer por todos los medios posibles en la cabeza del menor que existe un padre “bueno” y un padre “malo”, manipulando con ello la consciencia del niño de forma irresponsable.

En los procedimientos de divorcio, ya sea voluntario o sin expresión de causa, los jueces de lo familiar tienen la obligación de decretar la custodia de los hijos o hijas a favor de alguno de los padres o establecer una custodia compartida. El padre no custodio tendrá derecho a que se establezca un régimen de convivencias con el objeto de mantener una relación cercana con sus hijos.

Debemos entender que el régimen de convivencias también obedece a la protección del derecho de los niños y niñas de mantener relación con sus padres, aun cuando se encuentren separados con motivo del divorcio. En ese sentido las autoridades tienen la obligación de vigilar que se cumplan los derechos de convivencia y que no haya una afectación a los menores con motivo de ellas y la carencia de la relación de los padres para con sus hijos.

Sin embargo, es común observar que durante los procedimientos de divorcio y aún después de concluido el mismo, algunos padres se asumen como el papá o mamá “bueno”, dejando en claro también que el otro progenitor es el “malo”, lo cual ha llegado a considerarse como violencia familiar.

Recientemente algunos Estados como Michoacán y Oaxaca han hecho reformas importantes para sancionar este tipo de conductas, llegando al grado de establecerlas como delitos y sancionarlas con la perdida de la patria potestad. La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha tenido que realizar una interpretación de la constitucionalidad de las normas en dichas entidades y en ambos casos las ha declarado inconstitucionales.

La Corte ha realizado una ponderación de las sanciones, ya sea privación de la libertad por la comisión de un delito o la pérdida de la patria potestad, para señalar que en ambos casos son excesivas y no ayudan a generar una protección a la víctima. Básicamente lo que ha resuelto es que ambas sanciones son contrarias al interés de proteger a los menores y que ellos tengan una sana convivencia con sus padres, con ambos, meter a la cárcel a uno de ellos o decretar la perdida de la patria potestad, conlleva seguir afectando al menor.

 

Nuestro más alto Tribunal en el país ha considerado a la alineación parental como una práctica que afecta el desarrollo psicológico y emocional de los menores, la cual debe ser evitable y sancionable, más no comparte las sanciones de que las Entidades Federativas han establecido.

En el caso de Sonora nuestra legislación aun no contempla al síndrome de alineación parental dentro de las causales de violencia familiar, falta legislar al respecto y sobre todo falta generar conciencia en los padres, del daño que están haciendo en sus hijos, con la finalidad de evitar se generen dichas conductas.

LIC. JUAN MANUEL ESCALANTE TORRES

Ver también

Julio Urías llega a 19 victorias y empata marca de Fernando Valenzuela

El lanzador sinaloense igualó los 19 triunfos que alcanzó el Toro de Etchohuaquila en 1982 …