Clima Navojoa: Lunes 30°C
Inicio / Cintilla / Rescata químico de la Unison bebidas ancestrales de Sonora

Rescata químico de la Unison bebidas ancestrales de Sonora

ESPECIAL, Sep. 13.- En un laboratorio de la Universidad de Sonora, el químico Antonio Romo Paz trabaja con sus estudiantes en el rescate de las bebidas ancestrales de los sonorenses.

Su propósito, es que no desaparezcan. Por ello, se ha dedicado a difundir en las aulas estas bebidas que fueron muy populares en los pueblos sonorenses y que, poco a poco, fueron disminuyendo su producción casera artesanal.

MENSAJES
Capilla Notas Adentro
Kowi Top

Vino de pitaya, de péchita, de miel de abeja y hasta de pétalos de rosa, así como mosto fermentado de maguey, son algunas de las bebidas que, además de ser deliciosas, por su proceso de fermentación son grandes proveedoras de probióticos que contribuyen a una sana ora intestinal.

El proceso: De las casas al laboratorio

Sobre una de las mesas de trabajo del laboratorio, el investigador coloca una serie de copas con bebidas en tonos rojizos, ambarinos y cafés -con líquidos de olores dulces y sabores levemente ácidos al gusto- a la vez que explica su historia, características y procesos de elaboración.

“Para muchos es desconocido”, dijo Romo Paz, “la gente piensa que las bebidas más antiguas son la cerveza o el bacanora, pero, gracias a los escritos de los historiadores y jesuitas que llegaron a Sonora en los siglos XVI y XVII, podemos conocer las bebidas que encontraron los españoles a su llegada”.

El científico explicó que, sin ser microbiólogos, los ancestros sonorenses sabían muy bien cómo se manejaba la fermentación, pues la empleaban para conservar los alimentos y, a la vez, darles un nuevo sabor y aroma.

“Antes no existían los refrigeradores y tenían que buscar una forma para que los alimentos les duraran más y, además, al descubrir el proceso de fermentación, se dieron cuenta de que podían producir alcohol”, sostuvo.

Por ejemplo, un mosto de maguey puede obtener un grado máximo de alcohol de un 6% sólo a través de la fermentación, pero, al destilarse, puede alcanzar hasta un 40%, pues ya se convertiría en bacanora, bebida mucho más popular en Sonora y que proviene del maguey silvestre.

“La palabra fermentación proviene del latín ‘fervere’, que significa ‘hervir’, porque, cuando se está fermentando, se libera bióxido de carbono y esa es la espuma que se ve en las bebidas”, detalló Romo Paz, “luego, se fueron controlando las condiciones de tiempo, ambiente y temperatura, y se pudieron obtener vinos y cerveza”.

El porcentaje de alcohol que puede alcanzar una bebida fermentada es mínimo, explicó el especialista, pues una fruta madura puede variar del 2 al 3%, por lo que los niños pueden beberlas sin ningún problema.

Como en otras culturas, primitivamente, el alcohol era visto de forma distinta, pues los ancestros consideraban que su consumo era sagrado. “Era una experiencia divina en lo colectivo y siempre ha sido acompañante en sus rituales; era poderoso, ni bueno ni malo.

 

www.proyectopuente.com.mx

Ver también

Así le habla ‘El Chavalo’ a huatabampenses

HUATABAMPO, Sep. 16 (ESP/NPN).- Vengo ante ustedes para informarles, del estado que guarda la administración …