Clima Navojoa: Martes 35°C
Inicio / Cintilla / Diamantina protestas y grafitis ¿Irrespetuosos?

Diamantina protestas y grafitis ¿Irrespetuosos?

Sobremesa

Paula Takashima

MENSAJES
Kowi Top
Los Álamos Café Portada y Notas

Esta semana la opinión pública se vio polarizada en torno a las protestas que se realizaron para exigir justicia por el caso de una joven que fue violada por cuatro policías en la alcaldía de Azcapotzalco  y en general para pedir se frene la violencia en contra de las mujeres.

La primera protesta se dio el 12 de agosto a las afueras de las instalaciones de Seguridad Ciudadana, donde colectivos de mujeres arrojaron diamantina rosa a Jesús Orta, titular de la dependencia como protesta por no dar celeridad a la detención y castigo de los policías involucrados. Acto seguido, se convoca en varios puntos del país a marchar en contra de la violencia hacia las mujeres.

Las manifestaciones se dieron en el marco de un ambiente de frustración, reclamo y rabia. En muchos de los casos se rompieron vidrios, se pintaron paredes y se prendió fuego para visibilizar un sector de la población que está cansado de vivir con miedo.

Como lo decía al inicio de la columna, las opiniones se debaten entre quienes creen que deben castigarse los “actos vandálicos” y quienes los justifican como la única forma de “visibilizar” un problema que cada vez se torna más grave en nuestro país.

Lo cierto, es que todo esto ocurre mientras en un país donde casi tres mujeres son asesinadas por día y por lo menos 49 mujeres son abusadas sexualmente a diario, según cifras oficiales. De enero a junio se han reportado 470 víctimas de feminicidio y se abrieron además 8, 464 carpetas de investigación por violación en el mismo periodo.

Desde mi punto de vista podemos cuestionar las formas, criticar la pinta de monumentos y hablar del daño en propiedad privada; lo que NO está permitido es olvidar el mensaje principal: Vivimos en un país donde ser mujer resulta cada vez más peligroso. Un país donde al tomar un taxi te puedes jugar la vida, donde las mujeres corren peligro en sus centros de trabajo y de estudio, donde quiénes deberían cuidarnos son los que nos violan, donde el asesino duerme al otro lado de la cama.

A quienes cuestionan el marco de violencia en el que se dan estas manifestaciones, yo les pregunto ¿Qué derechos se consiguieron sin tener que arrebatarlos? ¿Qué revoluciones se dieron de manera pacífica? ¿Cuándo las mesas de dialogo han sido suficientes para que la autoridad entienda lo grave que es la violencia contra la mujer en el país? No llegamos a este punto al azar, la realidad es que los colectivos de mujeres han intentado de todo: se han hecho documentales, se ha participado en múltiples mesas de diálogo, se ha visibilizado el problema a través del arte y la cultura y se ha marchado de manera pacífica cientos de veces. Pero las cifras no mienten: nos siguen asesinando.

Antes de cuestionar el “exceso de violencia” yo les recordaría que es infinitamente menor a la violencia que se ha ejercido en contra de las mujeres en este país. Los vidrios y los edificios se reparan, la diamantina se lava, los espacios se reconstruyen, pero las muertas no regresan. El daño psicológico y físico que deja una violación es irreparable; la vida truncada de estudiantes asesinadas por sus parejas o por conductores de transporte público, no se puede recuperar; el daño ocasionado por los golpes que sufren las mujeres todos los días a manos de sus parejas, esos no se pueden revertir.

Antes de criticar, yo pediría a los lectores dejen de culpar a las manifestantes y mejor empecemos por cuestionarnos ¿Cómo llegamos como sociedad a ocasionar este nivel de rabia? ¿Cuánta incompetencia hay por parte de las autoridades para estar aquí? ¿Cuántas cosas no hemos hecho como ciudadanos que hoy nos tienen viviendo bajo estas cifras? ¿Cuánto dolor puede haber para que una mujer decida incendiar un espacio público?… Y sobre todo ¿Cuánto más hace falta para que nos demos cuenta de que el problema es grave y requiere toda nuestra atención?

 

@PaulaTakashima

Ver también

Asume Ramón Enrique Robles Zepeda Secretaría General Académica

HERMOSILLO, Sonora. Jun. 01 (ESP/NPN).- El rector de la Universidad de Sonora, Enrique Fernando Velázquez …