Inicio / Cintilla / “El justiciero asesino”

“El justiciero asesino”

Sobremesa

Por:  Paula Takashima Aguilar

CAMINO MINI NOTAS INTERIOR
CAMINO REAL NOTAS ADENTRO
ENI MAYO TOP

Estados Unidos, en alianza con Francia y Reino Unido, bombardeó Siria el pasado 13 de Abril. El acto fue justificado como una respuesta al ataque químico que sufrieron civiles en la ciudad de Duma un par de días antes, enviando con esto un mensaje al  presidente Bashar al Assad de cero tolerancia al uso de armas químicas.

Pero este ataque no ha sido el único, pues en Abril de 2017, Estados Unidos también autorizó bombardear una base aérea Siria en respuesta al uso de gas sarín contra civiles por parte del régimen de Assad, una vez más justificando su actuar como una estrategia para proteger a la población civil y para demostrar que el uso de armas químicas no será tolerado en el mundo. (Al menos no por Estados Unidos)

Lo curioso en ambos casos es que Estados Unidos busca proteger a los civiles en Siria, a través del uso de misiles; ¿Cómo podemos salvar a los civiles si atacamos la violencia con más violencia?. Entender el conflicto en Siria es algo complejo. Hay muchos intereses involucrados y esto genera posturas muy diversas, pero lo cierto es que el desastre empezó como una guerra civil.

Una guerra civil es un conflicto armado que se origina por posturas políticas distintas y que se desarrolla en un mismo país. En este caso, la guerra civil en Siria inicia en 2011 por un grupo de ciudadanos que buscan lograr libertad política y terminar con el régimen de Assad. A pesar de las diferentes posturas y de cómo fue escalando el nivel de violencia del conflicto, su origen fue al interior del país y debió permanecer así.

Sin embargo, a partir de 2014 incursionó la comunidad internacional al conflicto, principalmente Rusia y Estados Unidos, y con esto no sólo se ha alargado, sino que se ha complicado el curso de la guerra.  El apoyo militar, financiero y político que se ha brindado (Estados Unidos a los rebeldes y Rusia al gobierno oficial) ha convertido al territorio Sirio en un campo de batalla donde se miden fuerzas de las grandes potencias, teniendo como costo principal la vida de civiles.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, indica que hasta marzo de 2017, la cifra de muertos es de 465,000. Según cifras de la ONU, hasta marzo de 2017 unos 5millones de personas habían huido de Siria, la mayoría mujeres y niños. Los países vecinos, Líbano, Jordania y Turquía, están enfrentando una crisis tratando de albergar al que se considera uno de los mayores éxodos de refugiados de la historia reciente.

Hablar de Siria es hacer referencia a la muerte; Estados Unidos justifica su intervención como una forma de apoyar a los civiles, pero la pregunta es ¿Quién lo ha nombrado el juez de este conflicto? ¿Por qué el resto de la comunidad permanecemos callados mientras Estados Unidos interviene en un conflicto que era local? ¿En qué momento el justiciero se convirtió en el asesino?

No nos equivoquemos, la violencia no se justifica bajo ninguna circunstancia. Asesinar civiles argumentando que se les ayuda a conseguir su libertad no debería ser tolerado. Tan reprobable es el uso de armas químicas como el lanzamiento de misiles, aunque sea a objetivos estratégicos.

 

 

@PaulaTakashima

Economista. Directora de Grameen de la Frontera y catedrática del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad Obregón.

Ver también

Nuevo virus hallado en cerdos, potencial amenaza para humanos

El deltacoronavirus porcinos se detectó por primera vez en Estados Unidos en 2014 durante un …