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Por primera vez, la clase empresarial no ve en AMLO al demonio

A diferencia de la guerra sucia de 2006 por parte del Consejo Coordinador Empresarial mediante spots en radio y televisión en contra de Andrés Manuel López Obrador, este 2018 por primera vez hay una parte del sector que empieza a simpatizar con el candidato puntero.

La moderación de su discurso hacia las reformas estructurales, la incorporación a su proyecto de empresarios como Alfonso Romo y su propuesta de Carlos Manuel Urzúa Macías como Secretario de Hacienda en caso de ganar la contienda, han hecho que se dispersen algunas dudas o temores por parte de la élite.

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La corrupción en México, un problema que se ha acentuado en los últimos tres sexenios, ha provocado el encono de sector privado, dado que representa entre el 8 y 9 por ciento del PIB. En los últimos días, Ricardo Anaya y José Antonio Meade se han acusado mutuamente de participar en actos de corrupción; en el caso del panista, la investigación la lleva la PGR.

Por ahora, el candidato de Morena se mantiene al margen de las acusaciones, aprovechando su ventaja para convencer a la élite empresarial de que de llegar a la Presidencia no habrá nacionalizaciones, volatilidad y se mantendrá la estabilidad económica del país. Por parte de los inmobiliarios, que se declaran apartidistas, requieren certeza jurídica y transparencia del próximo gobierno. “La ADI está dispuesta a trabajar con cualquier partido y candidato que gane la elección”, dijo en entrevista su directora María José Fernández. 

MÉXICO. Mar. 13.- A dos semanas y media de que arranquen las campañas rumbo a la elección presidencial del 1 de julio, la preferencia electoral del mundo empresarial está dividida. Pero, a diferencia de la guerra sucia de 2006 implementada por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) mediante spots en radio y televisión, este 2018 por primera vez hay una parte del sector que hoy simpatiza abiertamente con el candidato puntero, Andrés Manuel López Obrador.

La moderación del discurso del tabasqueño respecto a las reformas estructurales, la incorporación a su proyecto del empresario neoleonés Alfonso Romo Garza, proponer como Secretario de Hacienda a Carlos Manuel Urzúa Macías y, en particular, los altos niveles de corrupción que ha generado la actual administración federal, así como gobernadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido del Presidente Enrique Peña Nieto, han hecho que se dispersen dudas y temores por parte de la élite empresarial, coinciden politólogos consultados por SinEmbargo.

El analista político Enrique Toussaint expuso que el “preferido” de las grandes cúpulas empresariales del país es el candidato priista José Antonio Meade Kuribreña, porque les da más “tranquilidad” respecto al seguimiento de las reformas estructurales implementadas durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, dado que las encuestas lo ubican en un tercer lugar, en este momento “su favorito” es la opción de la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya Cortés.

Aun así, a diferencia de lo que ocurrió en 2006 y 2012, Andrés Manuel López Obrador, de la coalición “Juntos Haremos Historia”, integrada por los partidos Movimiento de Regeneración

Nacional (Morena), del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES), “ha tenido la capacidad” para atraer algunos círculos de empresarios influyentes a su proyecto político.

“Es la elección en que los empresarios están más divididos”, sentenció Toussaint. En 2006 y 2012, apoyaban al candidato que no fuera Andrés Manuel López Obrador, en su caso, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto.

En 2006, antes de que la Ley electoral prohibiera mensajes pagados en medios de comunicación, el CCE emitió una serie de spots a favor de Calderón y hostiles contra AMLO. La guerra sucia incluyó a Jumex o Sabritas llamando al voto con los colores o slogan de la campaña panista; mensajes que atemorizaban sobre una inestabilidad económica con leyendas como “apostar a algo distinto es retroceder”; o señalaban directamente que las propuestas del entonces candidato perredista endeudarían, y provocarían inflación y desempleo, por lo que el ciudadano podría perder su vivienda. “No votes por una crisis”, alarmaba un spot.

Doce años después, Toussaint ve más complicado que los empresarios ataquen así. “En 2006 las propias cúpulas empresariales podían adquirir tiempo en radio y TV para hacer campaña y señalar; tenían acceso a los grandes medios de comunicación. Pero, pese al cambio en la ley electoral, “pueden acceder también a las redes sociales, es decir, no están completamente limitados para encontrar un espacio en los comicios”.

Destacó que en 2018 “es la primera ocasión que, por los cambios que ha hecho AMLO, hay una parte empresarial que en este momento está simpatizando con él. La incorporación del empresario Alfonso Romo le ha permitido mandar un mensaje de mayor tranquilidad a los empresarios y grandes poderes económicos de este país”.

Además, su propuesta de Secretario de Hacienda, Carlos Manuel Urzúa Macías, quien fue Secretario de Finanzas en el gobierno de la CDMX, es alguien “muy bien visto” por los empresarios.

“Meade y Anaya no han presentado a su Secretario de Hacienda o a un grupo de empresarios, porque los empresarios han visto cómo gobiernan el PRI y el PAN a favor de los intereses de los empresarios, por lo tanto mantienen la estabilidad”, dijo Toussaint.

EL MUNDO EMPRESARIAL DIVIDIDO

El politólogo Ernesto Hernández Norzagaray, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, coincidió en la división del voto empresarial y en el guiño que representa Alfonso Romo sobre todo en empresarios del norte que ya no tienen tan claro que no debe llegar AMLO porque no lo ven como un peligro para sus negocios.

“Los candidatos representan, por un lado, la continuación del mismo proyecto y modelo que se ha venido desarrollando en el país en materia económica y, por otro lado, López Obrador sería un contra punto. No porque no vaya a continuar en las políticas en lo general, sino en particular lo relacionado con su propuesta de inclusión social con el fin de levantar un programa de atención a los más desfavorecidos y eso lo tienen claro los empresarios”, dijo.

Hernández Norzagaray no descartó la posibilidad de que sectores empresariales decidan, como lo están haciendo especialmente en el norte del país, “favorecer una transición pacífica” en vez de dejar al país después de las elecciones en incertidumbre, la cual se sumaría a la generada por los factores externos como el TLCAN. Aunque, tampoco descarta que otra parte del sector se comprometa con el PRI y PAN con el fin de “combatir” la posibilidad de que López Obrador gane.

“Un empresario no va a apoyar a un candidato que se rezague como Meade. Se va por el segundo. La elección se va a polarizar entre el PAN y Morena, tomarán en consideración las diferencias entre ambos. Pero la trayectoria de Anaya, incluyendo la que lo llevó a la candidatura, ha sido un tanto zigzageante de tal manera que ha dejado deudas de honor que ha llevado a rupturas dentro de su propio partido. Un candidato con ese perfil puede generar mucha desconfianza en el estilo de gobernar. De AMLO ya saben que fue gobernador de la CdMX y tuvo una excelente relación con esos empresarios. Se ha encargado de recordar que, contrariamente a la campaña sucia de ‘un peligro para México’, apoyará inversiones”, afirmó el politólogo.

Carlos Sánchez y Sánchez, politólogo de la UNAM, expuso que como los empresarios buscan certidumbre y claridad para sus negocios e inversiones dentro del marco de la ley, la balanza de su preferencia se inclina más hacia José Antonio Meade y Ricardo Anaya, pero, en contraste con la guerra sucia de 2006, no hay “un encontronazo tan marcado” contra López Obrador. Ahora están “a la expectativa”, ya que el candidato de Morena ha moderado su discurso.

En algo coinciden los empresarios: buscan estabilidad económica respecto a indicadores clave como la deuda pública; certidumbre a las inversiones en un ambiente de violencia; el seguimiento de las reformas estructurales, y un proyecto económico sin posiciones “radicales” o “arriesgadas” que no afecte sus intereses ni les cobre más impuestos, coincidieron los politógos.

Por ello, aunque desde 2013 AMLO manifestó su rechazó a la Reforma Energética incluyendo cercos en el Senado y anunció que cancelaría la privatización petrolera, a lo largo de la precampaña “ha matizado” ese discurso. Su asesor Alfonso Romo dijo a Bloomberg en febrero que están a favor de las licitaciones petroleras. “No habrá ninguna violación legal o cualquier otra cosa que pueda perturbar la confianza de los inversionistas”, aseguró al medio internacional. “Lo que hemos visto en el proceso de licitación es que son muy buenos para el país, están bien hechos, y hasta hoy no tenemos quejas”. Incluso el tabasqueño ha considerado la posibilidad de asociaciones públicas privadas para dos nuevas refinerías que ha ofrecido construir.

No obstante, el analista Enrique Toussaint lamentó que en un país donde el crecimiento no supera el 2 por ciento, la mitad vive en pobreza, otra mitad labora en la informalidad y los salarios están por debajo de la inflación, “por quedar bien y que los empresarios por sus intereses económicos no se enojen, o que las cúpulas empresariales no hagan una guerra sucia como la que le hicieron a AMLO en 2006, están presentando programas económicos diferentes y hablan de vaguedades porque nadie quiere comprometerse a nada”.

Por parte de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), la cual se reunió la semana pasada con los tres candidatos punteros por separado, requiere de un Presidente que gobierne para todos y que a través de su Gobierno genere garantías para que las inversiones lleguen, crezcan y se mantengan en el país.

En entrevista por correo electrónico, su directora general María José Fernández dijo que para poder seguir con la tendencia alcista en cuanto a inversiones y creación de empleos, entre las necesidades que como sector requiere de este y cualquier futuro gobierno se encuentran “certeza jurídica para la llegada y permanencia de las inversiones, tanto nacional como extranjera.

Eliminar la sobrerregulación que solo alienta la corrupción y crear reglas homogéneas entre municipios y estados para agilizar la llegada de inversiones que generen desarrollo.

Si existieran reglas y procesos más ágiles, nuestra inversión y la generación de empleos sería mucho mayor”.

Asimismo, “es indispensable garantizar la transparencia en todos los procesos, como forma efectiva de combatir y erradicar la corrupción. Al respecto, cabe destacar que la ADI cuenta con su propio código de ética, el cual obliga a todos nuestros socios a cumplir y manejarse dentro de los lineamientos legales. Ya firmamos el código de ética con el gobierno de la Ciudad de México y nos gustaría hacer lo mismo en todos los estados”, afirmó Fernández.

“Estamos confiados en que quien llegue a la Presidencia sentará las bases para seguir impulsando la actividad del sector […] La ADI está dispuesta a trabajar con cualquier partido y candidato que gane la elección”, finalizó a nombre del sector inmobiliario cuyas inversiones alcanzan los 36 mil millones de dólares en lo que va de este sexenio.

¿QUÉ EMPRESARIOS APOYAN A AMLO?

De los tres principales candidatos López Obrador es el que tiene menos simpatizantes dentro del sector empresarial mexicano, sobretodo con los financieros del país. En la elección de 2006 el político tabasqueño se mantuvo renuente a acercarse a este sector, sin embargo, su experiencia al perder la contienda frente al panista Felipe Calderón Hinojosa hizo que su opinión cambiará y en el año 2012 incorporó a algunos empresarios a su equipo.

Este 2018, en su tercera vez como candidato presidencial, Andrés Manuel sabe de la importancia de acercarse a dialogar con los empresarios de México. Desde el pasado 14 de diciembre cuando iniciaron las precampañas él y su equipo han realizado un intenso trabajo para convencer a este difícil sector.

De la mano del empresario Alfonso Romo, López Obrador ha mantenido diversas reuniones con empresarios a nivel estatal y ha asistido como invitado a convenciones y foros organizados por las cámaras más importantes del país, como la 81 Convención Bancaria que se llevó a cabo la semana pasada en el puerto de Acapulco, Guerrero.

A continuación se enlistan algunos perfiles de los empresarios que se han sumado a la campaña del tabasqueño:

–Marcos Fastlicht Sackler

Es un empresario inmobiliario, experto en derechos humanos y atención a víctimas, fue integrado al consejo de López obrador como enlace con la sociedad civil.

Sharon, la menor de sus cinco hijos, está casada desde 2004 con el presidente del Consejo de Administración de Televisa, Emilio Azcárraga Jean.

Fastlicht Sackler fungió como miembro del Consejo de Participación Ciudadana de la Procuraduría General de la República (PGR) durante el sexenio del ex Presidente Vicente Fox Quesada.

De acuerdo su perfil, se desempeñó en ese cargo de 2003 a 2012, ocupando la presidencia del Consejo en el año 2008, durante el sexenio del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa. En ese mismo año, Fastlicht creó la Asociación Nacional de Consejos de Participación Cívica, A.C, que surgió del interés por mejorar la calidad de vida de los mexicanos a través de acciones concretas y reales sin precedente en México.

En mayo de 2011 recibió por parte del Capítulo Inter-Americano de la United States – Mexico Chamber of Commerce, con sede en la ciudad de Miami, Florida, un reconocimiento por su extensa vinculación con el fomento cultural y comercial bilateral y las importantes aportaciones que ha realizado a la cultura Prehispánica como Presidente del Patronato del Museo Nacional de Antropología, además de su labor Ciudadana.

El 13 de diciembre de 2011 el pleno del Senado lo eligió como integrante del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), cargo que llevó a cabo durante cinco años.

–Alfonso Romo Garza:

Es un empresario regiomontano egresado del Tecnológico de Monterrey como ingeniero agrónomo. Actualmente encabeza el equipo de expertos que elabora el proyecto de nación de Andrés Manuel López Obrador.

En 1981 fundó Pulsar, donde integro a empresas de diversos giros, tabaco, empaques, agrobiotecnología, construcción, salud, telemarketing, educación, sector financiero y la venta de productos para el cuidado personal.

A partir de 2004 comenzó a vender sus principales activos como la Cigarrera La Moderna, la aseguradora Comercial América y Seminis. Actualmente es dueño de la casa de bolsa Vector.

Su incursión en la política comenzó en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari con el financiamiento de su campaña presidencial, también apoyó a los panista Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.

Su acercamiento con la izquierda se dio en el año 2011 cuando conoció a López Obrador. De acuerdo con una entrevista publicada por Forbes, Romo contrató a varias compañías financieras para investigar al tabasqueño. “No quería llevarme sorpresas, como me pasó después de apoyar a los panistas Vicente Fox y a Felipe Calderón en sus campañas”, dijo. –Miguel Torruco Márquez:

El empresario se desempeñó como Secretario de Turismo de la Ciudad de México de 2012 a 2017, año en que renunció para incorporarse al equipo de asesores de López Obrador.

Torruco es consuegro del empresario Carlos Slim. En octubre de 2010, su hija María Elena contrajo matrimonio con Carlos, el hijo mayor del magnate mexicano.

Ocupó el cargo desde hace cinco años cuando arrancó la administración de Miguel Ángel Mancera Espinosa, antes ostentaba la titularidad de la Confederación Nacional Turística (CNT).

En la campaña de 2012, Andrés Manuel posicionó al empresario dentro de su gabinete si llegaba a la Presidencia de la República.

–Raúl Elenes Angulo:

Es un empresario sinaloense de la pesca y el sector industrial. Fue presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Culiacán y actualmente es líder de Morena en Sinaloa.

–Jaime Bonilla Valdez:

Es un empresario de los ramos de la industria, el comercio y las telecomunicaciones. Actualmente es dirigente de Morena en su estado natal, Baja California.

De acuerdo con su biografía, incursionó en el ámbito de las telecomunicaciones en México al adquirir y operar las estaciones XESS 620 AM, XESDD 1030 AM, XEPE 1700 AM y XHBCE 105.7, el canal 29 de aire libre de Ensenada, así como sistemas de televisión restringida en Ensenada y en Tecate. También fundó la cadena de televisión Primer Sistema de Noticias (PSN) que transmite simultáneamente con la 1030 AM.

–Adrián Rodríguez Macedo:

Es un empresario regiomontano que e incorporó al equipo de Andrés Manuel en la coordinación de Economía y Desarrollo.

Fue Vicepresidente y Director de Investigación de Mercados y Logística de la Cervecería Cuauhtémoc y en la desaparecida Cigarrera La Moderna.

Trabajó también en Pulsar International y desempeñó varios cargos en Vector Casa De Bolsa.

El economista también cuenta con experiencia en el ámbito educativo, pues actualmente es el vicepresidente de la Universidad Metropolitana de Monterrey (UMM).

LOS EMPRESARIOS DEL LADO DE MEADE

José Antonio Meade es el candidato que menos problemas tiene para convencer a los empresarios de su candidatura debido a su experiencia al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en dos sexenios diferentes.

De acuerdo con los analistas, Meade ofrece la continuidad a un proyecto que le ha resultado bien a la cúpula empresarial y financiera del país. Sin embargo, sus recientes enfrentamientos con el panista Ricardo Anaya por los escándalos de corrupción ha provocado disgusto y dudas sobre su candidatura para una parte de este sector.

A diferencia de López Obrador, donde los mismos empresarios han dicho abiertamente que apoyan su proyecto, Meade Kuribreña y Ricardo Anaya no tienen definido a sus aliados, no obstante, la mayoría de los dueños del dinero en el país se identifican más con estos dos últimos.

En febrero pasado se creó una cuenta en la red social Twitter llamada @mexicopotencia, en cuyo perfil se lee “somos un grupo de empresarias y empresarios que confiamos en Meade para hacer de México una potencia mundial”.

Cuenta con apenas 125 seguidores y sólo sigue la cuenta oficial de José Antonio Meade. Sus poco menos de 50 tuits se refieren a eventos que ha realizado el candidato con empresarios y algunas de sus propuestas para este sector.

A lo largo de la precampaña el abanderado priista se ha reunido, por ejemplo, con integrantes del Consejo Regulador del Tequila en Jalisco, a quienes garantizó que cuenta con la experiencia y los conocimientos para apoyar e impulsar este sector.

El presidente del Consejo Regulador del Tequila, Miguel Ángel Domínguez Morales, afirmó que Meade Kuribreña “siempre ha demostrado gran interés por apoyar al campo mexicano” y reconoció su gestión en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

En febrero pasado, se reunió con empresarios de Monterrey, entre los que estaban los presidentes de los Consejos de Administración de Gruma, Juan Antonio González Moreno, y de y Alfa, Armando Garza Sada.

En el encuentro denominado “Por una Mejor Economía Familiar”, organizado por la Fundación Colosio, el presidente del Consejo de Administración de Gruma reconoció la labor de Meade a su paso por las secretarías de Hacienda y Relaciones Exteriores.

El 14 de febrero el candidato de la coalición “Todos por México” se reunió en privado con directores y responsables de finanzas de empresas con operaciones en México en un foro convocado por el grupo financiero HSBC.

El pasado 1 de marzo asistió como invitado a una comida en el Club de Industriales, a la que asistieron integrantes del cuerpo diplomático acreditado en México, empresarios y banqueros.

ANAYA BUSCA MANTENER A SUS ALIADOS

Se podría pensar que por ser el abanderado del PAN, Ricardo Anaya, cuenta con el apoyo total de la cúpula empresarial mexicana, pero no es así.

A diferencia de Vicente Fox Quesada, donde un grupo de empresarios conformó una red llamada “Amigos de Fox” para llevarlo a la Presidencia de la República y sacar al PRI de Los Pinos, y de Felipe Calderón Hinojosa, quien contó también con el apoyo de gran parte de este sector, los recientes escándalos de corrupción en los que Anaya se ha visto envuelto han divido a la élite.

La semana pasada se realizaron tres importantes eventos donde asistieron la mayoría de los candidatos presidenciales.

El 6 de marzo durante la Expo ANTAD, Anaya Cortés ofreció a los empresarios agrupados en la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) terminar con el pacto de impunidad del actual Gobierno, al que acusó de perseguirlo y le pidió sacar las manos de la elección.

Al día siguiente, en el The Real State Show, organizado por la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, habló sobre el tema de la corrupción en México.

Finalmente, acudió a uno de los eventos más importantes en el sector financiero: la 81 Convención de la Asociación de Bancos de México.

En el evento, el panista respondió a las inquietudes de los banqueros y aprovechó para defenderse de las acusaciones en su contra al asegurar que la Procuraduría General de la República (PGR) “se ha convertido en una casa de campaña del PRI.

“Hoy soy yo, mañana es cualquiera de ustedes. Ahora resulta que si tu vendes un inmueble tienes la obligación de investigar a la persona a quien le vendes […]. La PGR se ha convertido en una casa de campaña del PRI”, dijo.

EMPRESARIOS CONTRA LA CORRUPCIÓN

El 82 por ciento de los empresarios considera que el soborno es parte de las negociaciones mexicanas y el 46 por ciento ha sido testigo o ha incurrido en algún acto de corrupción, de acuerdo con una encuesta del Centro de Estudios Ernst & Young. De 62 países analizados, México se posicionó en el número seis del ranking, sólo por debajo de Brasil, Ucrania, Nigeria, Tailandia,y Kenia.

El sector privado encabezado por la Coparmex y el CCE ha manifestado un reiterativo rechazo a la corrupción en los últimos años, dado que representa entre el 8 y 9 por ciento del PIB. Los tres candidatos punteros se reunieron la semana pasada con la ANTAD y la ADI, donde cada uno por separado emitió un discurso contra este fenómeno. Sin embargo, dijeron analistas políticos, han omitido señalar a sus aliados empresariales.

“Evidencian con mucha fuerza la corrupción, pero no tienen el mismo énfasis al momento de juzgar la propia. Hay un poco de doble moral y contradicción”, aseguró el analista Enrique Toussaint. No obstante, el politólogo Ernesto Hernández matizó que, aunque históricamente ha habido “un vínculo de corrupción muy estrecho” entre el mundo empresarial y el político, hay una parte de empresarios muy convencidos de que es necesario eliminarla en el sector público y empresarial.

“Hay inconformidad porque no todos pueden ser beneficiados de esa corrupción y desearían entrar a la competencia y licitaciones de bienes públicos en condiciones de equidad, algo que no existe hoy y está pesando al interior de los organismos empresariales”, dijo Hernández Norzagaray.

Enrique Toussaint destacó que la Coparmex, el Consejo Coordinador Empresarial y los consejos de cámaras industriales tienen representantes en los Consejos de adquisiciones, donde se deciden las compras del gobierno, y cuentan con observadores a nivel federal, estatal y municipal. Sin embargo, no denuncian a sus aliados o a empresarios corruptos que utilizan sus influencias o palancas para obtener contratos públicos o privilegios.

“Es necesario que se pongan a ver lo que sucede en sus gremios y propongan medidas para evitarlo”, dijo.

El politólogo Carlos Sánchez y Sánchez aseguró que AMLO, como candidato de oposición, es quien ha traído más el tema en la agenda y es una parte integral de su campaña, seguida de la del panista Ricardo Anaya, quien adivirtió que investigará incluso al Presidente Enrique Peña Nieto. Por el contrario, el candidato priista José Antonio Meade “va a tratar de suavizar el tema” dado que se vería obligado a mirar al partido que lo abandera.

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